Ve tus posibilidades ¡las buenas y las malas!

En el último milenio, una de los más sorprendentes hallazgos científicos son los exoplanetas. El saber que existen mundos parecidos al nuestro nos causa una emoción enorme ¿Por qué? ¿Acaso nos tenemos a la tierra como ente infalible? La respuesta tal vez consiga cobijo en una de las palabras que más genera esperanza en los seres humanos, posibilidad.

Cuando nace la idea de un negocio – sea cual sea – sucede en un ambiente determinado, es un proceso tan individual como la esencia misma, sin embargo podemos encontrar un como común denominador: los emprendedores tienden a ver la posibilidad de éxito y la aprovechan. Esto ciertamente será alentador para algunos, tener una idea exclusiva que pueda generar impacto en un número de clientes considerable es un gran paso, no obstante ¡Debemos tener cuidado! Y algunos se preguntarán  ¿Con qué deberíamos tener cuidado? Pues, irónicamente, con la posibilidad que genera una idea maravillosa.

Dentro del éxtasis de un futuro triunfo se dejan de lado muchos escenarios, normalmente el del fracaso absoluto, lo cual nos impide planificar las estrategias necesarias para evitarlo. Es evidente que si nos centramos en todo lo malo que pueda sucedernos desistiremos de llevar nuestros planes a cabo ¿Quién quiere luchar duro para perderlo todo? Debe haber un equilibrio entre la posibilidad de lograrlo o la de fracasar.

Una de las sugerencias más fáciles de aplicar es preguntarse ¿Qué perderé en éste negocio? Porque cuando se da forma a una idea  –  no necesariamente financiera – primeramente hay que invertir ya sea dinero, tiempo, trabajo e incluso muchas más ideas.

Tomarse un tiempo para detectar los factores de perdida permite establecer si efectivamente existen posibilidades de éxito para nuestro particular negocio. Por ejemplo, supónganse que desea montar un negocio de ropa ¡No hay nada como la moda! A los chicos les encanta vestir como las estrellas de la música y el cine, usted ¡Un brillante emprendedor! Ha logrado diseñar ropa reversible con detalles movibles para que pueda ser usado no una, ni dos, sino hasta de cuatro formas distintas. Ropa vistosa, colorida, llena de cierres, botones y bolsillos que los chicos no podrán evitar querer.

Como es obvio se sacan las cuentas sobre costos, se trabaja en una publicidad para un público específico, se escoge un local, se programa una aplicación, entre otras cosas más. Después de ello cálculos sobre las ganancias, al poco tiempo nuestra economía cambiará y ¡Seremos millonarios! Es cuando hay que hacer un alto y tomar en cuenta los inconvenientes.

Si bien a primera vista el negocio puede presentar problemas solucionables es bueno revisar nuestro alcance ¿Cómo? Pues hay muchas formas, para empezar, puedes comenzar por hacer muestras, ver cómo reacciona  tu futuro público ¡sobre todo con el precio que debe pagar! ¿Está dispuestos a gastar esa cantidad por tu producto? No te olvides tampoco de tu competencia. Con ésta información realiza un miniproyecto – piloto ¡Si tienes éxito a pequeña escala, solo falta que calcules como masificarlo!

Recuerda que en tu negocio, la perdida no puede sobrepasar las ganancias que necesitas para mantenerlo a flote. Es natural que con tus primeras ventas no recuperes la inversión, pero si añadido a esto vez la estabilidad de tu negocio comprometida revisa qué hace falta para que puedas disfrutar de las posibilidades que conseguiste como buen emprendedor que eres.

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